Pensamiento Divergente
¿Qué es el pensamiento divergente?
Es aquel que busca resolver los problemas a través de
propuestas creativas y no convencionales, el
cerebro busca generar ideas creativas al explorar todas las posibles
soluciones de cómo enfrentar cada circunstancia. El pensamiento divergente se
destaca al surgir a partir de los estímulos que recibe y no de los hechos. Al
tener esta base, nace la posibilidad de que ocurran diferentes trayectorias y,
por lo tanto, diferentes conclusiones.
El término “pensamiento divergente” fue creado por el
psicólogo Joy Paul Guilford en 1956, junto al pensamiento convergente. Durante
las décadas siguientes, gran cantidad de investigadores han tratado de
encontrar la mejor manera para desarrollar esta capacidad creativa que se ha
envuelto especialmente en la sociedad actual.
El objetivo del pensamiento divergente es poder ser capaz de
analizar los distintos puntos de vista de una misma problemática, modificar sus
hábitos de pensamiento y mantenerlos siempre cambiantes y, además, multiplicar
la cantidad de ideas que somos capaces de producir en base a una problemática o
estimulo que se presente. No obstante, no solo con desarrollar el pensamiento
divergente seremos capaces de mejorar y aumentar nuestra creatividad; se
necesita, además, desarrollar una flexibilidad mental.
Para poder entrar nuestro pensamiento divergente sin importar nuestra edad, debemos tener en cuenta 4 puntos importantes:
- Mejorar nuestra fluidez: capacidad para producir gran número de ideas.
- Mejorar nuestra flexibilidad: ser capaces de crear ideas variadas basándonos en diversos campos de conocimiento.
- La originalidad: capacidad para crear ideas innovadoras.
- Mejorar nuestra elaboración: aptitud para mejorar nuestras ideas, para desarrollarlas con más sofisticación.
Un ejemplo de pensamiento divergente seria cuando un individuo
debe solucionar un problema, que es la realización de un pastel de chocolate,
pero no tiene todos los ingredientes necesarios en casa y tampoco cuenta con
tiempo para salir a comprarlos, su cerebro comenzara a generar una cantidad de ideas,
no convencionales, con las cuales podrá resolver dicha situación sin dejar de
hacer el pastel.
A la hora de querer desarrollar las habilidades del
pensamiento divergente, el doctor Pedro Allueva, especialista en psicología educativa,
propone siete puntos a tener en cuenta:
- Estimular las actitudes favorables hacia la creatividad
- Eliminar las barreras a la creatividad.
- Crear el clima adecuado para el desarrollo de la creatividad.
- Fomentar estilos cognitivos favorecedores del desarrollo de la creatividad.
- Utilización adecuada de los recursos que tiene el sujeto.
- Enseñar estrategias para el desarrollo de las habilidades creativas.
- Reforzar positivamente las situaciones creativas.
Al igual que nos conviene fomentar el desarrollo creativo y
las habilidades de pensamiento divergente, también es necesario evitar en lo
posible acciones que lo inhiben, tales como:
a) - Presiones conformistas.
b) - Actitudes autoritarias.
c) - Excesiva exigencia de racionalidad.


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